|
Dos años ya sin Loli Amaya
Fuente: Diario de Cádiz Fecha: 15 febrero 2010 La familia de la joven conileña apuñalada en Chiclana pide que se prorrogue la prisión preventiva del presunto homicida confiando en que el juicio sea este año. Desde hace más de un mes la familia más directa de la joven conileña Loli Amaya, asesinada un 14 de febrero de 2008 en una colchonería de Chiclana, no sabe cómo afrontar esta pérdida irreparable, que queda aún más señalada al producirse su muerte en el "día de los enamorados".
No habrá ninguna celebración religiosa para recordarla. Su madre tenía previsto ayer acudir como cada semana a depositarle flores y llorar por su pérdida. Así lo harán sus más directos familiares, entre los que está su novio, Eladio Martínez.
Han pasado dos años y las cosas están casi como al principio, exponía Paqui Ramírez, tía de Loli Amaya. Según avanzaba, "al día de hoy lo único que sabemos es que el abogado que lleva este caso por lo penal, Fernando Martín Mora, iba a pedir una prórroga porque ya se cumple la prisión preventiva de dos años, y se puede pedir una prórroga de otros dos años".
Ramírez destacaba que "según lo apuntado por dicho letrado, posiblemente el juicio se celebre este año", aunque "por cuestiones administrativas los juzgados están colapsados, por lo que no sabemos la fecha", se lamentaba Paqui Ramírez.
Este asesinato lleva un proceso paralelo, que se abrió contra el establecimiento en el que fue herida mortalmente Loli Amaya, la colchonería Dulces Sueños, situada en el número 2 de la calle Cuesta del Matadero de Chiclana.
En este sentido se han celebrado dos juicios. De uno de ellos las novedades existentes dan la razón a la petición de indemnización de la familia, aunque la aseguradora del establecimiento apeló ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) en Sevilla dicho auto judicial al considerarlo "un accidente laboral".
Paqui Ramírez fue una de las pioneras en la creación de la Plataforma Loli Amaya, que comenzó la recogida de firmas por todos los rincones de la provincia logrando superar las 250.000 rúbricas pero sin poder alcanzar las 500.000 que son necesarias para presentar ante el Congreso de los Diputados una petición para que "los autores de este tipo de delitos cumplan íntegramente sus penas en la cárcel".
Paqui Ramírez destacaba que "llega un momento en que ya nos tenemos que desplazar fuera, porque la provincia estaba batida toda, y para eso hay que contar con mucho dinero para moverte y para ir a recoger firmas". Ramírez contó en esas peticiones con el novio de Loli y otros familiares, "pero estábamos deshechos", se lamentaba. "Un día nos reunimos y decidimos no deshacer la plataforma, porque aún no se ha celebrado el juicio por lo penal, y no sabemos lo que podrá pasar y lo que la plataforma va a hacer. Pero decidimos no recoger más firmas porque no podíamos, estaba terminando con nuestras vidas". Esas rúbricas, acumuladas en cientos de folios, están custodiadas en su casa.
Loli Amaya, que hubiese cumplido 27 años este próximo 24 de febrero, falleció la noche del 14 de febrero de 2008 tras ser apuñalada mortalmente cuando se disponía a cerrar la colchonería chiclanera donde trabajaba de dependienta. Una semana después, y tras una complicada investigación la Guardia Civil detenía a Juan Manuel J.S., un joven chiclanero de 26 años de edad y con antecedentes que está considerado como el autor material del crimen. El detenido, que posteriormente fue ingresado en prisión por orden judicial, reconoció la autoría e incluso indicó a los investigadores el lugar donde arrojó el arma del crimen. Varios días después, buzos de la Guardia Civil la encontraban entre el fango en el río Iro.
En paralelo al proceso judicial, la familia de Loli Amaya inició esa recogida de firmas que, pese a su gran respaldo popular, al final se quedó a mitad de camino. Ahora confían en la pronta celebración del juicio que condene a quien les dejó un vacío tan grande. Dos homicidios sin sentido Fuente: La Voz Digital Fecha: 30 diciembre 2008 El pasado mes de septiembre, en el Día de la Policía, el comisario provincial de Cádiz, José María Deira, destacaba entre los mayores éxitos policiales alcanzados durante el año la detención de los hermanos Flores, el sanguinario clan formado por los criminales que (supuestamente) asesinaron a tiros a la joven Tamara Leyton y dispararon a su familia y a un vecino del barrio puertorrealeño de El Marquesado. Sin duda este crimen ha sido uno de los sucesos más destacados en la crónica negra del 2008, en una provincia desacostumbradas a las muertes violentas. Más aún por ser un caso perturbador, falto de un móvil que lo explique, más allá de la brutalidad de estos criminales, que actuaron a sangre fría hasta el momento de su detención, cuando se enfrentaron a la Policía y murió uno ellos en el tiroteo. La muerte de Loli Amaya, en el mes de marzo, ha sido el otro asesinato que golpeó con más fuerza la opinión pública gaditana este año. Aunque en este caso, el homicidio a puñaladas de la joven conileña de 24 años, a manos de un atracador, no dejó indiferente a la población, sino que generó un sorprendente movimiento de respuesta contra la inseguridad ciudadana. Un movimiento que se demostró primero en una gran manifestación y ha continuado en la labor de la Plataforma Loli Amaya. La Plataforma Loli Amaya recogerá mañana firmas al centro de Jerez Fuente: La Voz Digital Fecha: 26 Diciembre 2008 La plataforma Loli Amaya, creada tras el asesinato este año de la joven conileña durante un atraco, llevará su campaña de recogida firmas iniciado el pasado mes de junio al centro de Jerez. Durante todo el día se podrá firmar en la Calle Larga. El domingo la Plataforma se unirá a la campaña Justicia para Manu, junto con los familiares del joven sanluqueño asesinado en Sanlúcar de Barrameda. Las firmas podrán estamparse en la Plaza del Cabildo desde las 11.00. horas. El asesinato de Loli Amaya marcó el inicio de 2008 Fuente: andaluciainformacion.es Fecha: 25 de Diciembre 2008 Tenía 25 años, planes de boda y numerosos proyectos por delante, pero su vida se vio truncada el pasado 14 de febrero cuando un individuo encapuchado entró en la colchonería en la que trabajaba y le asestó una puñalada sólo para llevarse unas monedas. El nombre de esa joven, Dolores Amaya Ramírez, Loli para los amigos, sigue hoy día muy presente en la memoria de todos los chiclaneros. La noticia de su asesinato conmocionó a la ciudad y marcó el inicio de 2008. El trágico suceso también afectó mucho a Conil, de donde era oriunda Loli. Miles de personas arroparon a sus familiares y amigos en el funeral, realizado en esa localidad gaditana.
En los días sucesivos a la muerte de esta joven, centenares de chiclaneros se echaron a la calle demandando una mayor seguridad. Varias entidades llevaron a cabo actos en señal de protesta y luto. Los comercios de la ciudad cerraron sus puertas como medida de protesta. También en Conil se sucedieron los actos. Las muestras de apoyo a la familia, la indignación y el reclamo de justicia generaron noticias y noticias.
Nueve días después de la muerte de Loli, era detenido su asesino. Las investigaciones de la Guardia Civil y la colaboración ciudadana fueron determinantes para dar con él. El asesino resultó ser un delincuente habitual de la ciudad, identificado como J.M.J.S., de 24 años de edad, al que le constaban numerosos antecedentes por delitos de robo. Durante el transcurso de las diligencias el detenido reconoció su autoría e indicó dónde se deshizo del arma. Ésta fue encontrada en las profundidades del río Iro, a la altura del Bar la Rambla. El Juzgado de Instrucción número 3 de la ciudad decretó su ingreso en prisión, donde permanece a la espera de juicio. Este trágico suceso y una serie de robos y atracos acaecidos paralelamente en la ciudad reabrían el debate sobre la necesidad de que hubiera presencia de la Policía Nacional en la localidad. De todo ello se hacían eco los medios de comunicación.
Dos meses después de la muerte de la joven, comenzaba a tomar forma la Plataforma Loli Amaya Ramírez, que integraba su familia y un importante grupo de amigos. Esta plataforma nació con dos objetivos fundamentales. De un lado, mantener viva la memoria de Loli, y, de otro, promover todas las actuaciones necesarias para conseguir agilizar las instrucciones judiciales y que el asesino de Loli fuese sometido a juicio en el menor plazo posible y que éste cumpliese la pena íntegra para los delitos de sangre. Hoy día tienen ya más de 200.000 firmas recogidas, aunque aún les faltan 300.000 más para poder trasladar al Parlamento Español la petición de que todos los culpables de delitos de sangre, pederastia o violencia de género, cumplan íntegramente las penas que les sean impuestas. A lo largo de 2009 esta plataforma continuará con su campaña de recogida de firmas a lo largo de todo el territorio español, hasta alcanzar las 500.000 firmas necesarias.
|